Infoxicación: Mucha información y poco aprendizaje

En la actualidad, gracias a las nuevas tecnologías y al internet, la población puede mantenerse informada acerca de lo que acontece cada día en el mundo. Asimismo, cuando se desea obtener información sobre un tema en específico, basta con googlearlo. Pese a lo positivo que parezca, la realidad es otra, y es que todo esto ha dado paso a la infoxicación.

¿Qué es la infoxicación?

La infoxicación, también denominada como infobesidad, sobrecarga informativa o information overload, se refiere al exceso de información al que estamos expuestos día a día. Para nadie es un secreto que en la actualidad es posible acceder a cualquier tipo de información con tan solo ingresar a internet. Además, con los dispositivos móviles y las redes sociales, el exceso de información se ha vuelto un problema mayor.

Ahora bien ¿Qué tiene de malo tener acceso a una gran cantidad de información? ¿Acaso no es mejor? Lo cierto es que varios factores juegan un papel en este tema. En primer lugar, actualmente hay mucha información respecto a un tema en específico, y en ocasiones, las distintas fuentes se contradicen entre sí. Esto genera confusión y no permite obtener un aprendizaje satisfactorio. La problemática reside en los siguientes puntos:

  • Numerosas fuentes de información.
  • Información poco precisa o superflua.
  • Gran cantidad de fake news, es decir, noticias falsas.
  • Las fuentes son de dudosa fiabilidad.
  • Bombardeo de información en las redes sociales.
  • Mensajes en cadenas que desinforman.

Consecuencias de la infoxicación

Aunque es cierto que en la actualidad es posible mantenerse al tanto de todo de una forma sencilla y rápida, esto no es del todo positivo. Las consecuencias de la sobrecarga informativa son:

  • Estrés y angustia por el bombardeo de información.
  • Incapacidad de discernir qué información es veraz y cuál no.
  • Dificultad para tomar decisiones en cuanto a la fuente de donde se obtiene la información.
  • Si no se maneja responsablemente la información que se obtiene, se puede desinformar.

¿Cómo se puede evitar la sobrecarga informativa?

Pese a esta problemática, hay algunas cosas que podemos hacer para evitar la infoxicación o infobesidad. En primer lugar, debemos manejar de forma responsable los medios digitales, para ello, antes de buscar cualquier tipo de información tenemos que asegurarnos de recurrir a fuentes confiables.

Asimismo, es importante medir la cantidad de información que recibimos a diario. Reducir el uso de las redes sociales, bloquear el spam, entre otros, puede ser de gran ayuda.

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